No me digas que no te ha pasado... verle
por milésima vez, pero que la piel se te siga poniendo de gallina. Haberle besado
una y otra y otra vez pero que sientas que sigue siendo mágico.
Mirarle a los ojos y seguir perdiéndote en su mirada. Que te abrace y se te corte la respiración... Sabes que es
eso? Se llama amor, y
nunca sentirás nada tan jodidamente perfecto!
No hay comentarios:
Publicar un comentario